Estrategia de Diferenciación, parte I

No es acerca de ser el primero o el mejor; es
acerca de ser diferente.
Una empresa educativa puede buscar participar en su sector con un proyecto que parezca atractivo a los clientes, a través de atender la búsqueda de un centro distinto, algo diferente a lo existe. La esencia de una estrategia de diferenciación es ser único en maneras consistentes y sostenibles que resultan valiosas para los clientes.
El entorno educativo es fértil para acoger estrategias de diferenciación, pues las necesidades y preferencias de los clientes son demasiado diversas para satisfacerlas plenamente con un servicio estandarizado o con personal o diseño curricular que posee características idénticas.

La organización debe hacer el mejor esfuerzo por estudiar detenidamente las necesidades y comportamiento de sus clientes, para saber que consideran importante, que tiene valor para ellos y cuánto podrían pagar por el servicio.

A continuación, la institución educativa tiene que incorporar los atributos deseados por los compradores en su oferta de servicios de tal modo que la distingan notoriamente de sus rivales. Mientras más atraiga un servicio educativo diferenciado a los clientes, más clientes establecerán vínculos con la empresa educativa y más fuerte será la ventaja competitiva resultante.
Existen varias maneras de crear diferenciación.
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